A  P  R  E  N  D  I  E  N  D  O    A    J  U  G  A  R

Aprendan a jugar. “Jugar?”. Sí… Jugar. Si ustedes no saben cómo, miren los niños o los animales. Ellos les pueden enseñar cómo. El juego es una forma de preparación y de entrenamiento divertido que desarrolla nuestras habilidades para ser lo que deseamos.

 

 

 

 

Un gatito salta, brinca, hace piruetas, da vueltas y juega a agarrar una pelota de hilos, mientras que el perrito salta, da vueltas y persigue su propia cola mientras muerde todo a lo que puede ponerle las garras encima. Todas las cosas que estos animales usan mientras están entretenidos jugando, son verdaderas herramientas que usarán en sus vidas de adulto. Ellos se preparan a sí mismos disfrutando lo que pueden, en lo que harán y en lo que serán. Nunca han visto a una niña pequeña jugando a tomar el té, o siendo una princesa, o un niño jugando a ser algún gran héroe o imitando su personaje deportivo favorito?

En nuestro moderno mundo de tecnología, lo vemos a menudo con los video juegos. Los niños se pueden sumergir en el personaje que está en la pantalla de estos juegos. Los juegos de hoy día ofrecen mucho más material al aspecto mental y espiritual de los jugadores. Cuando los juegos son productivos, los niños pueden aprender cualquier cosa, desde el reglamento de algún deporte hasta cómo volar un avión. Éstas y otras más habilidades pueden ser logradas a través de nada más que el juego. Así como el animal joven usa el juego para pulir sus habilidades, nosotros como seres humanos estamos diseñados para hacer lo mismo.

El perro va a correr detrás de una rama y el gato va a jugar con una bola de hilos hasta mucho después de alcanzar su adultez, siempre y cuando… un ratón no se aparezca corriendo. En ese caso él va a dejar de lado la pelota de hilos y usará las mismas habilidades que desarrolló jugando para cazar el ratón. El lado desafortunado de los humanos adultos es que dejamos de jugar a medida que crecemos. Jugar se vuelve algo de la juventud y por eso mismo es que perdemos la juventud. “Crezcan!” nos dicen. Ésto es como una manera de decirnos “Deja de ser tan feliz porque yo no lo soy”… pero esta manera de pensamiento es errada. Nosotros no dejamos de jugar por perder la juventud más rápido, perdemos la juventud tan rápido porque dejamos de jugar.

La ironía consiste en que los adultos deberíamos jugar más que los niños. Nosotros tenemos la habilidad de jugar los juegos que juegan los niños y más que eso, porque el juego no es nada más que entrenamiento con diversión. El “entrenamiento con diversión” no es nada más que la preparación para algo que de hecho realizamos. Y siempre hay algo para lo cual prepararse, el niño jugando béisbol seguramente no va a ganar la Serie Mundial muy pronto, pero como adulto tiene la probabilidad de hacerlo y obtener resultados de sus juegos mucho más pronto. Todo lo que tenemos que hacer es aprender a jugar satisfactoriamente.

En algún momento a lo largo de nuestras vidas, muchos de nosotros hemos sido convencidos de que aprender no es divertido, o que lograr algo debería ser una tarea complicada. Si trabajamos duro, podemos obtener algo para lo que usualmente no tendríamos el tiempo de disfrutar. Una vez logramos obtener eso que queremos, generalmente estamos muy ocupados trabajando para poder conservarlo. Las mentes ascendidas nos graduamos en ésto una vez aprendemos a jugar, así podemos comprar un pastel y comerlo también.

Entonces, cómo jugamos? Simplemente como los niños. Simplemente como los gatitos y los perritos. La niña jugando a las princesas siente cómo es ser una princesa. Ella anda presumiendo como una princesa, o juega al té mientras dice: “Quieres un cubito de azúcar o dos?”. El niño imitando su personaje deportivo favorito dice: “Se mueve hacia la izquierda, luego hacia la derecha… Y ANOTA!”. No son grandiosos profesores?

Nosotros tenemos la posibilidad de jugar de esta manera también, en el momento en que lo deseemos. Si deseamos salud, podemos jugar a ser saludables. Todo lo que tenemos que hacer es personificarlo, como la niña jugando a la princesa. Siéntanse saludables, actúen de manera saludable, preparen comida saludable, siéntanse fuertes, actúen con fortaleza y llévenla con ustedes así como sus oraciones. Así se van a convertir en personas fuertes! Funciona con la abundancia al igual que la salud… Y claridad y sabiduría también. No importa qué sea, jueguen a ser eso. Incluso un ser ascendido. El niño lo ve, luego lo siente y luego lo personifica sin restricciones o expectativas. El niño mira la manera en que su jugador de béisbol favorito usa el bate y luego simplemente lo usa de la misma manera. El niño libremente fluye con ésto y fluir libremente es todo lo que nosotros tenemos que hacer también.